Daño mental si ignoras su llanto

Written by  //  19/11/2013  //  Crianza, Salud Mental  //  No comments

Cerebro lastimado

Experta en salud mental advierte que ignorar el llanto de tu hijo puede causarle daño.

A través de los resultados de escaneos del cerebro e investigaciones científicas se descubrió que el cerebro de los bebés que no son atendidos mientras lloran sufre daño que incrementa la probabilidad de ser un adulto con problemas emocionales como ira y ansiedad.

La profesora Margot Sunderland, líder en el estudio del desarrollo cerebral de los niños, autora de más de 20 libros en salud mental y que ha sido galardonada por la British Medical Association afirma:

“Cuando el niño llora y le decimos que se calle o lo dejamos solo en un cuarto, podemos causarle daño cerebral a un nivel que puede resultar en neurosis severa y desórdenes emocionales en su vida adulta”

Sunderland estudió escaneos cerebrales por cuatro años y realizó investigaciones científicas que avalan sus conclusiones.

Sunderland considera que los padres no siempre reconocen adecuadamente la angustia de los niños. Afirma que es muy importante el contacto físico para calmar a los bebés pero enfatiza los riesgos de minimizar el enojo o el sufrimiento emocional de sus hijos.

A continuación resumimos los principales consejos que nos da esta experta en salud mental infantil:

1.   Permite que tu hijo experimente todas las emociones, aún las que consideramos “negativas”, extremas o incomprensibles.

  • Si  en vez de eso intentas “alegrarlo” o “distraerlo” de sus verdaderos sentimientos,  tu hijo internalizará su estrés (en vez de desahogarlo) y el efecto en su cuerpo y cerebro será igual al que se produce si no hubieras atendido su llanto.

 2. Pruébale que eres empático, que comprendes sus sentimientos (aun cuando a ti te parezca que la situación no es como él la está percibiendo). ¿Cómo probarle que lo entiendes?

  • Dale tiempo
  • Usa un lenguaje verbal comprensivo
  • Emplea expresiones faciales correspondientes a las actitudes de solidaridad y empatía

3.   Toma en serio sus sentimientos, como tú desearías que los demás  tomaran los tuyos.

  • Si no lo haces aumentas su estrés en vez de reducirlo.

4.   Evita disciplinar a tus hijos usando la vergüenza o el miedo.

  • Usarlos aparentemente funciona de forma rápida pero…  “los padres no se dan cuenta de lo que están haciendo” expresa Sunderland.
  • El precio en el cerebro en desarrollo de un niño puede ser muy alto y deja un legado de ansiedad y fobia social de por vida.  “Es demasiado fácil romper a un niño”.

 

5.   Para disciplinar a tus hijos mantente calmado y en control de ti mismo:

  • Usa un tono de voz moderado, calmado y firme para indicarle a tu hijo lo que te parece que ha hecho mal y cuál será la consecuencia.
  • Si usas palabras y frases hirientes o agresivas que demandan obediencia absoluta e inmediata crearás un niño desafiante, en cambio si las palabras son razonadas y le proporcionas alternativas, sus cerebros se activan y disminuye el estado de excitación emocional intensa  en que se encuentran.
  • En general conviértete en su soporte emocional, mantén una actitud serena, sé amable y calmado.

6.   Emplea el contacto amoroso como alternativa.

  • El toque es vital para calmar y aliviar a un niño.
  • Si tu hijo se encuentra tan alterado que no escucha, puede ser porque su cerebro está en un estado de híper-estimulación que le impide responder al lenguaje.
  • Un abrazo, un contacto cálido y con amor es lo que puede calmarlo sin conflicto en esas ocasiones.

 

Es importante que logres una confianza suficiente para que logres escuchar tu voz interna y a tu hijo, porque nadie lo conoce mejor que tu. En vez de padres con una actitud nerviosa, lo mejor para tu hijo es tener padres que pueden responderle de forma calmada y con naturalidad.

 

Puedes leer el artículo original aquí (en inglés)

Image courtesy of David Castillo Dominici / Freedigitaphotos.net

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